En este análisis Juan Parajuá, de la Consultora Desde lo Concreto, indaga los matices en los despachos de mayo, un mes crucial para analizar las tendencias.
Sin cambiar la tendencia negativa que está teniendo el 2023, mayo nos trae una desaceleración de la caída dado que el total de los despachos al Mercado Interno tuvo una disminución del 4,9% respecto al mismo mes del año pasado, una tasa muy inferior al promedio del primer cuatrimestre que mostraba una caída del 11,6%. Es por esto que el acumulado de los primeros 5 meses del año presenta una pérdida de volumen algo menor que llega al 10,1%.
A diferencia de los despachos de abril –donde había segmentos que crecían y otros que perdían peso por caer más que el promedio-, en mayo los valores son bastante parejos entre los distintos segmentos. En ese sentido, si vamos a los tipos de vino, las caídas son similares entre los dos segmentos más importantes. Mientras los “Sin Mención Varietal” caen 5%, los “Varietales” lo hacen en un 4,5%. Solo encontramos para destacar como “contra-tendencia” que los Blancos “Genéricos” tienen un crecimiento del 3% vs mayo del 2022 y los Blancos “Varietales”, no caen. Los Espumosos pierden más que el promedio, con una disminución del 7,5%.
En los envases pasa algo similar. Los vinos “embotellados” caen 6,4% comparados con los despachos de mayo 2022, y los envasados en Tetra Pak, disminuyen 6,5%. Dentro de los embotellados sí hay diferencias significativas. Los que van en botella de 651 a 750 cm3 solo pierden un 2%. Incluso, los “Sin Mención Varietal” en estas botellas crecen un 3% comparado con el mismo mes del año anterior. En cambio, los “Botellones” (vinos en botellas de 1001 a 1500 cm3) caen fuerte: 16,2%. Como para destacar, los vinos en Damajuana tienen un muy buen mes y, aunque representan una porción pequeña, en la comparación mayo 2023 vs mismo mes de 2022 crecen 23,7%.
Si miramos el acumulado de 2023, en los primeros 5 meses los despachos totales caen 10,1%. Hay un recupero en participación de los “Sin Mención Varietal”, ya que caen menos del promedio (7%) y así canalizan más de dos tercios del total de despachos (67% de los mismos). Los “Varietales” pierden algo de peso, ya que caen algo más de un 50% más que el promedio, con una disminución del 15,8% en comparación con los primeros 5 meses de 2022. Algo similar pasa con los Espumosos.
En cuanto a los vinos por tipo de envase, si bien hay algunos cambios de participación, son algo más leves. Aunque es claramente el envase líder de la categoría, pierde un poco el peso la botella ya que cae un 12,6 %. Esta pérdida de participación se la lleva en su totalidad el segmento de “Botellones” con una disminución de volumen del 17,8%, ya que la botella de 651 a 750 cm3 tiene un índice de caída exactamente igual que el de la categoría (un 10,1%). El resto de los envases con cierta relevancia mejoran su participación. Los vinos envasados en Multilaminados caen menos que la categoría, con un 7,9% menos de litros que el acumulado a mayo del 2022 y los que vienen en Damajuana, prácticamente mantienen sus volúmenes (la caída es solo de un 0,4%). El resto de los “Nuevos” envases, siguen con tendencia positiva, pero tienen poco peso porque solo son operados por un puñado de bodegas.
El inicio del “año vitivinícola”
Hasta aquí la mirada que habitualmente hacemos. Pero al hablar de mayo, estamos hablando del último mes antes de la liberación de los vinos de 2023. Podríamos decir que en este mes termina el año vitivinícola. O sea, los vinos cosecha 2022 abarcan el año comprendido entre junio 2022 y mayo 2023. Entonces haremos esa mirada interanual, analizando ese año móvil.
Como primer punto, se vuelve a dar que mayo 2023 tiene una caída menor al promedio, en este caso, anual. Mientras que mayo cae un 4,9%, el último año móvil muestra una caída del 6,6% comparado con el año comprendido entre junio 2021 y mayo 2022.
Es interesante esta mirada porque aporta matices cuando nos focalizamos en los últimos 5 meses. Y eso parecería mostrar que hubo un quiebre hacia fines del 2022 y que los despachos de los primeros meses de este año vitivinícola fueron muy distintos a estos últimos. Así, yendo al tipo de vino, en este año móvil los “Sin Mención Varietal” acumulan una pérdida de participación porque caen 9,6% en los últimos 12 meses. Los “Varietales” caen, pero levemente, un 1,4% (recordemos que en los primeros 5 meses de este año, la caída de despachos es del 15,8%). Los Espumosos aún muestran crecimiento del 2,7% cuando se acumula el último año.
En cuanto a los envases, también tenemos tendencias distintas a las que vemos en los primeros 5 meses del 2023. Los vinos embotellados pierden menos que el promedio, con un 3,5% de disminución. Si nos adentramos en los calibres, veremos que los vinos embotellados en botella de 651 a 750 cm3 crecen respecto al año móvil junio 2021 – mayo 2022 un 4,4% (crece en todos los tipos de vino que se fraccionan en este calibre). Los vinos en “Botellones”, mantienen la tendencia y caen, incluso más fuerte que en los últimos 5 meses (-23,2%). Los vinos que se comercializan en envases de Tetra Pak caen más que el promedio total: 12%. También, aunque en menor medida, lo hacen los vinos en Damajuana, con un 7,7%.
Por último, si vemos total por color, en el último año móvil recuperan participación de mercado los Blancos, ya que caen 4,6% que es menor a la disminución del total mercado. Como contrapartida, los vinos de “Color” disminuyen sus despachos un 7,4% vs el 6,6% del total del mercado. Si miramos los últimos 5 meses prácticamente las participaciones de ambos se mantienen.
Habrá que estar atentos y seguir las evoluciones. Y ver si las tendencias que marcaron los últimos meses se consolidan o cambian. La liberación de los vinos cosecha 2023 le dan mayor previsibilidad al mercado y eso puede marcar algún cambio. Pero no hay nada para sentenciar. El mercado se está moviendo.
